Misiones ya cuenta con su primera pileta olímpica lista para ser utilizada. Un sueño que abre muchas puertas y oportunidades

El sueño de la natación misionera finalmente se está materializando. La construcción de la tan ansiada pileta olímpica del Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo (Cepard) completó la fase uno y el próximo mes estará lista para el uso de los tantos deportistas misioneros que lo esperaban con los brazos abiertos.

Y es que la joya arquitectónica de 50 metros de largo y 25 de ancho era el sueño de la natación misionera desde el ya lejano 2018 cuando tres camiones arribaron a Posadas con los materiales del reconocido sello italiano Myrtha Pools (especialista internacional de elite).

Tuvo que pasar mucha agua debajo del puente para que este coloso avanzara sin interrupciones hasta el día de la fecha, donde al fin se puede afirmar que la historia ya no le da la espalda a esta posibilidad única que tendrá la provincia.

Hoy la pileta olímpica se alza majestuosa dentro del complejo capitalino ya con agua, andariveles y hasta poyetes de salida. Una imagen única que habla por sí sola.

Palabra autorizada

Para Gustavo Breitenbruch, referente de la natación misionera, es una oportunidad única de la que se debe saber gestionar. El Colo dejó su cargo de head coach en el club Capri para dedicarle tiempo a este coloso que se avecina: “Me sumé al proyecto para aportar desde la experiencia. Es la obra emblemática de la provincia”.

Para hacerlo más simple el también licenciado en alto rendimiento deportivo utilizó una analogía con el fútbol.

“Antes los nadadores misioneros entrenábamos en cancha de siete y después competíamos en cancha de once cuando se trataba de campeonatos nacionales e internacionales. Nuestra pileta en el Capri siempre fue semiolímpica de 25 por 12 metros cuando los torneos oficiales se hacen en piletas de 50 metros”.

“Hoy podemos decir que en Misiones tenemos una pileta olímpica especial, de última generación, que cumple con las normas de nivel internacional para competiciones de alto nivel como un Mundial o Juego Olímpico”.

“No tenemos limitaciones, es una pista de fórmula uno con los máximos estándares de calidad”, agregó.

Lo que viene

Pero tamaña obra conlleva una gran responsabilidad y Breitenbruch lo sabe. Lo que viene después de abrir esta puerta que permaneció cerrada por mucho tiempo es imposible de dimensionar. Desde campus a Mundiales, el abanico de posibilidades resulta inagotable y se necesita de una buena gestión para saber llevar las riendas.

“Tenemos que ver por un lado la visión política deportiva porque Misiones está metido como una cuña entre Brasil y Paraguay”, remarcó el Colo. “Brasil es potencia mundial en natación, compite de igual a igual con Estados Unidos y Australia. Su fuerte está en el sur y nosotros estamos acá al lado, cruzando el río Uruguay”.

“Podemos decir, entonces, que esto es un polo de desarrollo estratégico para la natación regional y nacional. Vamos a tener posibilidades de que la selección argentina pueda hacer concentraciones acá, además de realizar convenios de intercambio con otros países. Nos abre un abanico de posibilidades que está en nosotros saber explotarlas inteligentemente”.

La acción está cerca

Solamente restan algunos detalles para que los deportistas vivan el sueño de nadar en la olímpica. Y respecto de lo inmediato, el Colo se aventuró: “Falta que la empresa cordobesa que instaló los filtros nos dé el visto bueno. Ellos habilitan la parte técnica del filtrado y estaría faltando la última revisión; calculamos que para enero la pileta estaría utilizable, con las condiciones del agua aptas”.

“Tenemos una gran cantidad de pedidos y solicitudes a nivel federativo y de clubes para la utilización de la pileta. La demanda es enorme”.

“Cuesta manejar la ansiedad que tenemos todos. En principio lo más importante es avanzar con programas de entrenamientos y campus de los equipos de natación de toda la provincia. Lo estaban esperando”.

En esta primera etapa ya finalizada la pileta (medidas 50x25x2) quedó apta para el entrenamiento aunque al descubierto y todavía sin una pileta auxiliar, ambas pensadas para ser construidas en la segunda etapa -ver aparte-.

Precisamente Breitenbruch remarcó la importancia de contar con ello: “La olímpica puede estar al aire libre un tiempo. La temperatura es buena en Misiones porque con el sol no hay cloro que aguante, pero el deterioro de los andariveles y las placas con el tiempo es inevitable, además de la constante suciedad que puede juntar el lugar. Lo ideal, entonces, es que esté techada lo antes posible… es un tesoro que debemos cuidarlo”, cerró.

El sueño ya está en marcha y el 2023 parece ser el año de la natación en el NEA cuando el proyecto quede finalizado. Al menos esa es la fecha estimada.

Bresiski: “Se hizo un acueducto de 1500 metros”

El director de Arquitectura de Misiones, Sergio Bresiski, dialogó con El Territorio y afirmó que “esta primera etapa culminó con la pileta olímpica, el llenado de dos millones y medio de agua; ya reúne las características técnicas para realizar un Mundial”.

“Se culminaron con todas las obras complementarias como el vestuario, baños y un área técnica/servicio donde estará un grupo de profesionales (masajistas, nutricionistas, kinesiólogos) dedicados a los deportistas de alto rendimiento”.

“También está cerrado el soporte técnico como filtros y niveladores. Se hizo un acueducto de 1500 metros de extensión desde Itaembé Guazú para proveer de agua a la pileta, más dos perforaciones que pertenecen al complejo y que en un futuro podrá utilizarse para otras cuestiones”, agregó.

Respecto del futuro inmediato, Bresiski despejó dudas: “La segunda etapa que estamos dando inicio se corresponde al techado, las tribunas, el servicio de cabinas de trasmisión, boleterías, la cubierta y la pileta de ablande complementaria semiolímpica que es necesaria para poder realizar competencias por reglamento”.