La mujer de origen ecuatoriano-colombiano pasó por Misiones en su recorrido por Sudamérica y dejó reflexiones para las mujeres a las que les vedan ser independientes

Hay personas apasionadas por el viaje y están quienes deciden emprender un camino largo y recorrer a su manera parte del mundo. Conocer distintas culturas, diversos países y disfrutar de cada experiencia que trae la vida más allá de las adversidades, es uno de los motivos por lo que eligen esta experiencia.

Karen Lopera Rivera (40) es una de ellas. La ciclista ecuatoriana-colombiana pasó por Misiones en su recorrido por Sudamérica y tiene el gran desafío de llegar a Tierra del Fuego. “Nací en Ecuador, me radiqué en Colombia y empecé desde Medellín el recorrido, por eso me considero de ambas nacionalidades porque incluso estoy viajando con pasaporte colombiano”, explicó. A su vez, contó que siente amor por los dos países y se considera parte del mundo en general. “Pues cuando sales en ruta y pasas por varios lugares las etiquetas se desvanecen”, marcó.

Siempre amable, sonriente, al hablar de su bicicleta le brillan los ojos y es una verdadera apasionada de lo que hace. “No me considero una ciclista, porque el ciclista es quien entrena para competir y sería quitarle el mérito a quienes lo hacen. A mí me encanta viajar y usé a mi bici como medio urbano”, aclaró.

Su recorrido arrancó el 27 de agosto del 2019 desde Medellín. Desde allí pasó por Ecuador, llegó a Perú, donde estuvo varada por la pandemia durante dos años, para retomar el 1 de septiembre de 2022. Desde suelo peruano fue a Bolivia e ingresó a Argentina.

Karen dejó su trabajo en Colombia y recorre, con la compañía de su bici, todo el continente sudamericano.

“Viajar en bici es una experiencia única porque lo que se recorre se puede apreciar de manera muy detallada, al ir lento tienes la oportunidad de observar cada momento de la ruta y compartir aún más con la gente. Incluso te brinda una libertad que los otros vehículos no la tienen, por ejemplo puedes ir donde tú quieras y cuando quieras”, recalcó. Para Karen, el viaje sobre las dos ruedas se convierte en un reto hacia ella misma, le permite conocerse interiormente y siente las dificultades como aprendizajes para ser mejor.

En la Tierra Colorada contó que siempre deseó conocer suelo argentino. La gente, la comida, los paisajes son simplemente algunos ejemplos que dio de lo que le impactó sobre esta meta cumplida. Sobre Misiones habló maravillas, mencionó que es un lugar bellísimo con muchísimo para ofrecer, aunque no todos los colombianos saben de su existencia.

En su andar le tocó sortear diferentes obstáculos, pero que la ayudaron a crecer, sabe que los retos son sin lugar a dudas un punto a favor para ser mejor persona. En la ruta fue donde se encontró con más circunstancias adversas. “Me pasó que iba camino a Iguazú por la ruta 12, estaba cargada de tráfico y me crucé gente muy loca que no tiene conciencia que sobre una bici va una vida. Tuve episodios feos y debí cambiar de camino, eso también es parte de aprender a seguir la intuición”, acotó sobre las particularidades que vivió aquí.

Antes de comenzar con esta aventura Karen trabajaba de su profesión, la publicidad, en Colombia. Oficiaba de community manager de algunas marcas de Medellín de manera independiente. A su vez se considera una deportista, ya que heredó de su abuelo la pasión ciclista y explicó que él sí fue ciclista competidor colombiano.

“Yo en cambio tengo el mismo amor por la bici, pero nunca participé de carreras, más bien me dediqué diez años al running y estuve en competencias en Ecuador”, manifestó.

Ahora el camino a seguir es hacia Ushuaia, pero primero desea conocer Uruguay, por ello salió estos días desde Posadas camino a Entre Ríos para allí cruzar el charco a tierras charrúas. Luego, regresará al país para cumplir con su objetivo de dirigirse a Tierra del Fuego, aún sin fecha impuesta. Aferrada al destino, pedalea hasta la ciudad del fin del mundo. Su objetivo es demostrar que los sueños se pueden cumplir, sea el que sea, siempre que uno se proponga se puede lograr y sobre todo dejó un mensaje a las mujeres, siempre denostadas en un sistema patriarcal. “Nosotras somos capaces de hacer lo que queramos, hay que dejar de escuchar a los demás que nos llenan de miedo o nos hacen dejar crecer, porque todos somos iguales de capaces de cumplir nuestros sueños”.

Por último dejó otro recado a la sociedad y más aún a los que van en las rutas. “Quiero hacer un llamado a la conciencia de todos los que conducen autos, camiones, motos y otros vehículos cuando ven una bici piensen que es una vida a la que la esperan en casa, que respeten la distancia, bajen la velocidad de la marcha y nos traten con empatía”, resumió.

En busca de nuevas aventuras y lanzada a la carrera personal, Karen sigue su curso, tras un maravilloso paso por suelo misionero.