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“Era vox populi que se dedicaban a robar y vender lo robado”

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La séptima audiencia del segundo juicio por el crimen de Pablo Fraire (28) se desarrolló ayer con la declaración de un investigador de la Policía de Misiones que ubicó al hoy imputado, Gabriel Cristóbal “Gaby” Leal (43), como integrante de una banda delictiva que al momento del hecho actuaba en Posadas junto a los dos primeros condenados por la misma causa. 

Tal como estaba previsto, en la audiencia de la víspera se oyó la declaración de un solo testigo, ya que el testimonio de las demás personas citadas inicialmente fueron incorporados por lectura de común acuerdo entre las partes intervinientes en el juicio.

De esta forma, el único que ayer pasó al recinto de debates del Tribunal Penal Dos para prestar declaración como testigo fue el comisario Antonio Comes, efectivo con más de 20 años de trayectoria en la fuerza provincial y actual jefe de la Dirección Homicidios de la Policía, área casualmente creada después de las movilizaciones sociales generadas a raíz del caso Fraire en noviembre de 2002.

En aquel tiempo, Comes era integrante de la División Investigaciones y había sido designado como investigador de la causa, por lo cual ahora fue citado para narrar lo realizado en el marco de la pesquisa por el hecho.

“En aquel entonces me encontraba en la división Investigaciones. No existía la Dirección Homicidios. Yo fui designado como investigador de la causa. Se armó un grupo de trabajo para ese hecho tan trascendente en esa época”, contó Comes al comienzo de su declaración.

Y continuó: “Fue una investigación larga, de varios meses, tanto de día como de noche. Se hizo un trabajo de campo exhaustivo y se tomaron declaraciones. En ese entonces comenzaron a surgir como sospechosos los hermanos Leal. Andaban también alias El Porteño o Axel y El Cordobés”.

Esos otros mencionados serían los propios Oscar “Poli” Castel -medio hermano de Leal-, Gustavo “Axel” o “El Porteño” Aranda Alvarenga y Manuel “El Cordobés” Jaime. Los dos primeros ya fueron enjuiciados en 2009 por el mismo hecho y recibieron prisión perpetua, en tanto que el restante fue absuelto por el beneficio de la duda.

Tras las intervenciones del fiscal Martín Rau, el comisario Comes siguió brindando detalles de cómo fueron esos primeros pasos de la investigación e indicó que “muchísima gente al principio se mostraba colaboradora y cuando tenían que declarar se negaban. Tenían miedo a la familia Leal. Se comentaba lo que hacían ellos, que se dedicaban a robar computadoras, motos. Eran temidos”.

Sobre ese punto referido a las andanzas y a los integrantes del grupo fue que el letrado Martín Ayala, que encabeza la acción civil junto a Florencia Fraire -hermana de la víctima-, intentó profundizar y allí el testigo agregó que “era vox populi que ellos se dedicaban a robar y después a vender lo robado. Ese era el fuerte de ellos”, al tiempo que afirmó que Leal formaba parte de ese grupo.

Cabe mencionar que en el requerimiento de elevación a juicio de la causa, leída en su totalidad en la primera audiencia de debate, se establece que Fraire fue asesinado el 25 de noviembre de 2002 cerca de las 20.30, cuando se dirigió al encuentro con personas que le habían ofrecido una computadora a la venta.

En ese marco, la principal hipótesis del caso indica que esas personas habrían sido Castel, Aranda Alvarenga y el propio Leal, quienes en realidad luego habrían terminado asesinando a la víctima para robarle el dinero.

El momento más tenso de la audiencia de la víspera se vivió, en tanto, cuando el testigo comenzó a responder las preguntas del letrado José Luis Rey, quien fue el primer juez de instrucción a cargo de la causa y ahora integra la defensa del acusado en compañía con el abogado Eduardo Paredes.

A pesar de unos breves chispazos, la audiencia continuó con normalidad y tras culminar de recibirle declaración a Comes el tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta hoy a las 9. Para esta jornada se prevé la declaración de al menos cinco testigos.