Inicio Locales Eldorado y San Ignacio se unirían a la Ley de Seguridad Acuática

Eldorado y San Ignacio se unirían a la Ley de Seguridad Acuática

128

Con la llegada del verano, todos buscan refrescarse en piletas y balnearios. Sin embargo, muchas veces no se toma en cuenta el peligro que acarrean estos lugares si no se toman los recaudos necesarios.
Este fin de semana, el caso de una menor de 13 años que murió ahogada en las aguas del río Pepirí Guazú, en Bernardo de Irigoyen, causó conmoción en la comunidad misionera y sacó a relucir la problemática. Es que, hasta el momento, Posadas, Candelaria y Oberá son los únicos municipios adheridos a la Ley de Seguridad Acuática, que regula las actividades en espacios públicos y privados habilitados y la formación de guardavidas en la provincia.
Ante este escenario, El Territorio dialogó con José Aguirre, jefe de Seguridad Acuática de Misiones, quien comentó: “Uno de los proyectos que se quiere presentar con la nueva gestión de Protección Civil es que los municipios adhieran a la Ley de Seguridad Acuática para que nosotros podamos trabajar sobre las actividades acuáticas y brindar asesoramiento. Por ahora están en confirmar Eldorado y San Ignacio”.
En este sentido, detalló que “estuvimos hablando con el intendente de San Ignacio y le interesó la idea, también la gente de Turismo de Eldorado, están ahí con la ordenanza como para promulgar pero aún en tratativas. Todavía no tenemos nada en concreto”.
Siguiendo esta línea, el funcionario hizo hincapié en la importancia de las tareas de prevención: “Desde la Dirección brindamos charlas y talleres para que cada uno sepa los cuidados y los riesgos que tiene el agua, pero el empuje es más fuerte cuando tenemos la autorización del municipio”.
Muchas veces son los mismos clubes privados los que piden asesoramiento para brindar seguridad a sus socios e invitados. “Hace unos días estuvimos en un club en Campo Grande, ellos pidieron la capacitación de primeros auxilios. Nosotros fuimos y le dimos los salvamentos básicos: cómo sacar a una persona con un palo, una soga, un bidón de agua, cómo implementar algún elemento no convencional para hacer un rescate o cuáles son los cuidados que hay que tener al ingresar al agua y quedaron muy conformes”, comentó Aguirre.
Si bien hay balnearios que tienen a una persona a cargo, el problema radica en que al no tener un marco legal, no hay forma de constatar su eficacia. “Hay saltos, por ejemplo, que tienen guardavidas, ¿pero cómo sé que esa persona realmente es guardavidas? La Dirección se encarga de certificarlos, tienen que rendir un examen, actualizarse en primeros auxilios y demás. Esto no se trata de un gasto, es una inversión, se trata de vidas. Hay que invertir en piletas seguras, profesionales y guardavidas”, insistió Aguirre.

Peligros y cuidados
Ante la consulta de cuáles son los principales peligros a los que se enfrentan los bañistas, Aguirre explicó que en la mayoría de las veces es el exceso de confianza. “El tema es que cuando uno no conoce el lugar, no puede ingresar así nomas o tratar de cruzar un arroyo porque uno nunca sabe si va a poder volver, a pesar de saber nadar. El exceso de confianza puede hacer a una persona perder la vida”, aseguró.
Además agregó: “Uno no sabe la profundidad del lugar donde se mete, si hay ramas, piedras o lo que sea”.
Otra de las problemáticas que mencionó es la falta de responsabilidad de los padres con sus hijos menores y afirmó que “muchas veces no se hacen cargo de sus chicos y cuando el guardavidas se acerca y les pide que los vigilen, se enojan. La pileta no es una guardería, es la responsabilidad del adulto”.
Entre otras cuestiones, resaltó que el consumo de alcohol en estos lugares supone un riesgo para quien decide meterse al agua. “Por eso es importante trabajar con prevención, charlas y que la gente tome conocimiento de los peligros. Esperamos que más municipios tomen la iniciativa en este tema y se unan a la ley”, finalizó Aguirre.

El accidente mortal en Pepirí Guazú

El último fin de semana las aguas del río Pepirí Guazú en Bernardo de Irigoyen se cobraron la vida de Gisela Soledad Álvarez Díaz, una adolescente de 13 años, quien murió ahogada en el lugar.
Hasta el momento no se había registrado ningún antecedente de esas características, incluso se trata de un espacio muy concurrido por los lugareños de ambos lados de la frontera, quienes aprovechan para refrescarse en un escenario 100 por ciento natural. Del lado argentino, el lugar donde sucedió la tragedia está ubicado sobre el barrio Alto Pepirí, en la periferia, pero a pocas cuadras del centro y con un gran número de familias residentes en el lugar. Tras la desgracia, El Territorio consultó al intendente de Bernardo de Irigoyen, Guillermo Fernández: “Esto fue un accidente lamentable y no podremos devolver esa vida a sus familiares, pero sí evitar más accidentes, entonces vamos a tomar algunas medidas desde el municipio”. En este sentido, detalló “veremos la forma de trabajar en conjunto con nuestros vecinos brasileños del municipio de Dionisio Cerqueira, ya que son aguas binacionales”. Además recordó que ya venían trabajando en conjunto con el Ministerio de Turismo de la provincia para invertir en el lugar, “y ahora este lamentable hecho nos obliga a apurar esos trámites”.